Saber más sobre TDAH

Es una disfunción neurobiológica de gran carga genética, sin alteración anatómica pero con una disfunción del circuito cerebelo-tálamo-estriado-frontal, que se da en un cerebro de desarrollo normal pero que evoluciona más lentamente, afectando a todas las edades. Lo presentan un 5-7% de la población infantil, con una proporción en varones de 4/1, de manera que en un 70% de los casos permanece en la edad adulta.

El síntoma principal es el déficit de atención, al que se puede asociar la hiperactividad impulsividad en diferentes grados, con retraso en la maduración cerebral (cerebros normales con coeficiente intelectual normal o incluso alto, que maduran más lentamente).  Todos estos síntomas se dan en grado variable y asociados en diferentes maneras, de forma que en cada niño, la manifestación es diferente.

En los niños hiperactivos, no hay intencionalidad definida en sus actos, simplemente no controlan. Estos síntomas se dan en todos los niños durante una época del desarrollo, pero en este caso se dan con una especial intensidad, con mayor frecuencia, en todos los ambientes y con persistencia en el tiempo, de manera que llega un momento en el que se van distanciando del comportamiento normal del resto de los niños, afectando a su desarrollo académico y social adquiriendo una cada vez mayor baja autoestima, enmascarada muchas veces con una aparente prepotencia debido a su impulsividad.

Tienen  baja tolerancia a la frustración, episodios de indignación, cambios frecuentes de humor, dificultad para seguir reglas, desorganización  y falta de planificación. El niño TDAH no entiende que tiene que hacer una tarea que no le gusta (al resto de los niños, no les gusta, pero lo entienden).

Se distraen con cualquier cosa, no atienden en clase ni recuerdan las indicaciones, pierden habitualmente las cosas, no terminan las tareas, no recuerdan bien lo memorizado, dicen cosas inadecuadas o fuera de lugar, se comportan habitualmente como si fueran mas pequeños. Su expresión es más limitada y les cuesta captar los conceptos abstractos. No cuidan sus cosas, suelen tener muy mala letra, los cuadernos y trabajos sucios, desordenados y llenos de tachaduras.

Su movilidad no persigue un fín, son los niños que molestan a los demás compañeros en la clase, que se levantan de la mesa, interrumpen, cogen las cosas de sus compañeros de al lado, o enredan con las propias, que se les cae el lápiz una y otra vez, que mueven los ojos o la cabeza mientras el profesor explica.

Tienen mucha reactividad a los estímulos sonoros o luminosos, de manera que un centro comercial los puede alterar de tal forma que los padres terminan haciendo las compras evitando llevarlos. Especialmente desobedientes, no suelen responder a los castigos habituales repitiendo la acción a pesar de los límites y la pérdida de privilegios mantenida. La desobediencia puede ser de dos tipos: puede tener una conducta pasiva: no hace caso (no hace lo que se le pide, ignora el pedido, no cumple con las órdenes) o una conducta activa: se niega, (contesta mucho, se resiste a la autoridad y hace lo contrario de lo que se le pide).

Excesiva demanda de atención y  labilidad emocional con cambios de humor injustificados, en muchos casos con reacciones explosivas, de manera que son calificados como maleducados o caprichosos a los que los padres no ponen límites. Al ser especialmente impacientes, les cuesta guardar turno y aceptar las reglas también en los juegos, de manera que suelen aparecer problemas en la relación con sus compañeros.

Todo esto ocurre en tareas que sean de su interés o no, siendo capaces, sin embargo, de ajustar su comportamiento durante periodos más o menos breves sobre todo con adultos que ven de tarde en tarde o en situaciones limitadas, como el tiempo de una consulta, de forma que el terapeuta, si no tiene amplia experiencia o conocimiento del problema, observa a un niño que controla su comportamiento en ese momento y a unos padres

que le hablan de unas reacciones que él no ve, por lo que la conclusión, si no hay más visitas o pruebas, termina siendo un problema de los progenitores que exageran los imaginarios síntomas de su hijo.

Toda esta serie de situaciones tiene como consecuencia un deterioro de la vida familiar, social y académica con una deficiente autoestima, ya que el niño no entiende bien por qué le ocurren las cosas y por qué los demás reaccionan con él de esa manera.

A la hora de estudiar no funcionan los resúmenes: hay que utilizar palabras clave, que ellos recuerden con mayor facilidad. También funcionan mucho mejor con exámenes orales, donde no se dispersen en el intento de hacer una letra mejor perdiendo el contenido de las cosas y donde se tenga la seguridad de que han comprendido el concepto que se les pregunta, así como donde no olviden o se pierdan en los detalles necesarios para una correcta evaluación de sus conocimientos. Los apoyos y refuerzos suelen ser necesarios a la hora de guiarles para estudiar y focalizar conceptos a pesar de no estar considerados como alumnos con necesidades especiales.

Es absolutamente necesaria la colaboración entre familia y  profesores, siguiendo una línea común de actuación para que el desarrollo, tanto académico como personal, sea positivo y efectivo y se evite que su evolución degenere en un futuro fracaso escolar y social.

El núcleo de la familia es el apoyo emocional, Se van a desarrollar en un ambiente familiar que les arrope, no en uno hostil.

No es tanto ponerse a estudiar con ellos, sino conducirles y dialogar para que elaboren mejor las ideas a través de la reflexión.

Las indicaciones tienen que ser cortas, de una en una, asegurándose de que las entienden, incluso haciendo que las repita, y las realizan antes de pasar a la siguiente, utilizando el refuerzo inmediato una vez conseguida, explicándole la diferencia entre sus sentimientos y su conducta y utilizando el método de tiempo fuera (apartarle de la situación y el escenario) en caso de problema hasta que controlen y esté receptivo.

TRASTORNOS ASOCIADOS:

Trastorno negativista-desafiante: (20-40%). Es poligénico. Es posible que haya un trastorno de inicio, que puede ser por carga genética cuando se da junto con el TDA-H desde que nace.

- La conducta negativista comienza aproximadamente a los 2 años de edad y se dirige básicamente hacia la madre.

- La conducta desafiante puede comenzar en la edad escolar y se dirige hacia la madre y a otros adultos (familiares, maestro…) en mayores de 7 años y se da en el 21% de los casos. Es necesario tratarlo tan pronto como aparezca.

Hay que evitarlo: es el niño que se niega, no el que se salta las reglas: hay engaño, conducta agresiva, destructiva, alteración de las reglas, se mete en conflictos, le echan culpas de cosas que no ha hecho. En las niñas,  cuando crean problemas de conducta es por un problema importante de ansiedad, con cambios de carácter.

Los trastornos de conducta que se dan en niños y adolescentes con problemas de comportamiento muy  duraderos pueden derivar en conducta antisocial. Los que pasan a la edad adulta de esta manera pueden tener como consecuencia trastornos de personalidad que lleguen a tipo disociales o legal con consumo de drogas. El 7% de los Tdah desarrollan este problema.

Motores: el 18% tiene alteraciones motoras.

  • Dispraxia: incapacidad para aprender  movimientos secuenciales voluntarios (por ejemplo, se le cae el balón de las manos…),torpeza, dificultad para realizar actividades complejas, con alteración de la motricidad fina: escriben mal por dificultad en parte motora de la mano: esto se trata a parte con rehabilitación.
  • Tics, estereotipias y movimientos adventicios(mover cuello, mover párpados….), temblor, sincinesias (todo esto es de origen genético)
  • Disfasia: trastorno específico del lenguaje con TDA-H Lo tienen el 14%, tanto de tipo fonológico como léxico-semántico.

Estos síntomas hay que tratarlos independientemente y aparte del TDA-H, son asociados, no son intrínsecos del TDA-H

SÍNTOMAS ACOMPAÑANTES

  • Alérgicos: ( 38%)

-                                 Alergias, asma, rinitis alérgica

-                                 Dermatitis atópica (en niños muy rebeldes y nerviosos) (3%)

El síndrome inmunológico depende del SNC y se implica todo.

  • Cefalea: (8%).Característica en zona frontal o vértex,  bitemporal, de tipo tensional (por la tarde, al salir del colegio), con una duración no superior a 1 hora, sin vómitos ni otros síntomas y con alivio espontáneo o con analgésicos usuales.
  • Alteraciones del sueño:

-Insomnio de inicio o de mantenimiento, con menor latencia del sueño, con rotura del ritmo circadiano, múltiples despertares, enuresis, parasomnias ( bruxismo, sonambulismo)

-Menor eficiencia del sueño por disfunción de los sistemas que lo regulan: Menor porcentaje de sueño REM (es el que graba en memoria lo vivido durante la vigilia y restaura a nivel cerebral) con mayor porcentaje de sueño lento. Son niños que tienden a dormir menos horas con sueño poco continuo, a pesar de que tengan mayor necesidad de restauración cerebral y somática.

-                     En un 20% hay actividad epileptiforme sin crisis. La presencia de paroxismos epileptiformes,  hace pensar en que puede haber:

-                                             Mayor resistencia a tratamientos farmacológicos

-                                             Mayor dificultad en el aprendizaje

-                                             Otros síntomas asociados, como trastornos del lenguaje

-                                             Por la relación paroxismos-trastornos afectivos, éstos pueden aparecer o incrementarse en TDA-H.

 

Habría que establecer diferenciación con otros cuadros diferentes con problemas de sueño, como movimientos periódicos de piernas,  síndrome de apnea-hipopnea obstructiva del sueño (no respira: menor oxigenación de la sangre: ronquido) y síndrome de retraso de fase: se acuestan más tarde por costumbre y se termina alterando el ritmo aumentando aún más el insomnio.

DIAGNOSTICO DIFERENCIAL

Es necesario descartar la existencia de otro tipo de problemas que puedan confundirse con el cuadro de TDA-H, a través de una correcta historia clínica que comprenda problemas durante el embarazo y el parto, así como en la primera infancia (trastorno de ansiedad, maltrato físico y/o psicológico), a nivel endocrino (problemas con la hormona tiroidea….), psiquiátrico (psicosis, esquizofrenia..), neurológico (cuadros irritativos cerebrales…), sensorial (hipoacusia, visión defectuosa…), psicológico ( síndrome de Tourette, autismo, Asperger….) y nutricional (desnutrición, intoxicación por plomo…).

ADOLESCENTES

Los adolescentes que no fueron diagnosticados en la infancia manifiestan mala organización y rendimiento, retardos y demoras, llegan tarde a las citas, aburrimiento crónico, ansiedad, cambios de humor, mucho movimiento, abuso de sustancias tóxicas y problemas de relaciones con los demás.

La dopamina nos hace estar atentos y nos produce felicidad.

Aumentan la dopamina: tabaco, heroína, marihuana, cocaína, café, chocolate.

Si estas personas toman algo de estas sustancias, para ellos no es una droga, sino un fármaco, con lo cual es un problema añadido.

Las adolescentes TDAH tienen mucho dolor en las reglas y muy frecuentemente embarazos no deseados

-                     Las más importantes: bajo rendimiento, baja escolaridad, distracción en tareas habituales, deficiente organización, retardos en comenzar las tareas, DESORDEN, llega tarde a las citas.

Otras:  aburrimiento crónico, ansiedad, depresión, baja autoestima, cambios de humor, problemas laborales, adicción a sustancias, problemas en relaciones con los demás, tienen fobia a la escuela, se niegan a estudiar, no explican las cosas porque tienen dificultad de comunicación, bajo rendimiento escolar, desorganización, alteraciones del sueño, pueden tener timidez.

ADULTOS

El  60-70% de los TDA-H llegan a adultos. Un 1-6% de la población adulta manifiesta sus síntomas.

Dificultad en mantener atención en tareas o actividades lúdicas y organizar  actividades: organización externa e interna. Es lo que se va a mantener, sobre todo en adultos con déficit de atención.

-Inatención, impulsividad, sentimiento subjetivo de inquietud (esto sustituye a la hiperactividad: están desasosegados consigo mismos: esto pasa porque el cerebro está madurado). Comenta cosas en momentos inapropiados.

-3 de 4 adultos tienen comorbilidades hasta un 80%

Alteración del rendimiento académico, laboral, relaciones interpersonales, problemas con vehículos, problemas de estado mental, consumo de sustancias tóxicas.

Evolución:

-poca formación académica

-poca adaptación al medio laboral

-poca adaptación social, con problemas de relaciones interpersonales

-alteración en la conducción de vehículos

-problemas en el estado mental (depresión, manías…)

-Elevado riesgo de consumo de sustancias tóxicas (tabaco…)

-sobre todo DESORDEN.

No entienden qué les pasa, porque son inteligentes.

Los síntomas son más sutiles en el adulto que en el niño, los que no han tenido problemas más importantes, se han adaptado a sus dificultades, por ejemplo utilizando la agenda.  Sienten en gran medida que no controlan su vida, pero no entienden por qué. Hay muchos casos en los que el afectado siente un gran alivio cuando conoce el diagnóstico y encuentra ayuda con el tratamiento.

EVOLUCIÓN DE LOS SÍNTOMAS DE ATENCIÓN

En adultos En niños:
Escasa motivación. Dificultad para mantener la atención 
Dificultad para atender reuniones, escribir textos. Se distrae
Paralizan tareas No aprenden.
Ineficientes. No sigue tareas.
Pobre organización del trabajo. No se organizan
Desorganizado. Pierden tareas.

Tienen una autoselección muy activa en el trabajo

Patologías compartidas:

-Síndrome de apnea obstructiva: somnolencia diurna, pérdida de atención, de memoria.

-Hipertiroidismo: hiperactividad, inquietud

-Ausencias simples y complejas: disminución de atención

-Hepatopatías: disminución de atención, de concentración y de memoria y alteración del estado de ánimo.

-Intoxicación por plomo: problemas de comportamiento y atención.

-Fármacos antiepilépticos: disminución de concentración

-Hipoacusia: déficit de atención

-Infarto cerebral: disminución de atención, concentración y memoria

-Síndromes postraumáticos: déficit de atención e inquietud

En las niñas, hay varias formas de presentación, pero es muy habitual que las que solamente presentan déficit de atención pasen desapercibidas, dificultando así su diagnóstico. En el caso de las mujeres adultas, son propensas a la autoinculpación con apatía, depresión, trastorno bipolar, ansiedad, abuso de sustancias que generalmente ocultan. Pueden darse problemas de inatención si tienen varios hijos.

DIAGNÓSTICO

El diagnóstico es fundamentalmente clínico, basado en una exhaustiva historia clínica teniendo en cuenta los síntomas en diferentes ambientes (familiar, escolar…) con la aplicación de una serie de test específicos y el apoyo de diferentes pruebas complementarias, entre las que las principales serían:

Análisis de sangre (que descarte problemas endocrinos, intoxicaciones, déficits, intolerancias….)

Cartografía cerebral:

El alfa (en rojo): lento, predomina en los 6 años y predomina menos el beta.

El theta es el que predomina en un TDAH: es un trastorno madurativo.

El funcionamiento cortical es mas lento y le dificulta para procesar la información, aún siendo cerebros normales.

En adolescentes predomina el beta.

Onda P300:

Se utiliza para la atención de trabajo.

TRATAMIENTO

Hay que prestar atención del desorden, pero no tanto en lo externo sino en el orden del lenguaje interior (la reflexión antes de hablar), que será lo que decidirá el paso al tratamiento obligado.

El tratamiento es multidisciplinar:

-                     Asesoramiento a la familia con pautas claras y específicas y la utilización de diferentes métodos eficaces en estos casos para su aplicación mantenida en el entorno de la vida diaria.

 

-                     Métodos conductuales con técnicas cognitivas: seguimiento psicológico con la aplicación de terapias que corrijan problemas y refuercen el desarrollo adecuado basadas en las potencialidades de cada niño y enseñando técnicas de autocontrol, habilidades sociales y métodos de estudio.

 

-                     Terapias de logopedia y habilidad psicomotríz que suavicen las consecuencias de su presentación.

 

-                     Apoyo psicopedagógico escolar, con la utilización de una misma línea de trabajo conjunto que refuerce todas las cosas aprendidas, tanto en contenido, organización y corrección de conductas por parte de sus tutores, como el refuerzo de profesores de apoyo.

 

-                     Medicación específica (eficaz en el 80% de los casos):

.  Metilfenidato:

-Liberación inmediata: Rubifén. Es mejor en niños y  disminuye la recaptación de la dopamina- a diferencia de la anfetamina, que aumenta la producción de dopamina-. Su efecto dura de 3 a 4 horas.

. Liberación de sistema Oros (Concerta): duración de efecto de 12 horas.

Más aconsejable en adolescentes y adultos.

. Liberación progresiva (Medikinet): dura 8 horas.

. Como 2ª indicación: Strattera, que es la atomotexina.

- Medidas de higiene de sueño y establecer una vida ordenada y rutinaria, que les ayude a prever lo que vendrá después.

De la prontitud en su diagnóstico y de la aplicación lo más inmediata posible de su tratamiento conjunto, dependerá en gran medida el éxito de la evolución de los niños que presentan TDA-H  en un futuro, proporcionándoles una vida satisfactoria y una integración adecuada a su entorno.

De ahí, que aprovechemos este apartado para pedir encarecidamente a los Departamentos de Educación y Sanidad, las medidas necesarias de aplicación en sus ámbitos correspondientes, que eviten a las familias el largo peregrinar por los diferentes especialistas hasta llegar a un diagnóstico claro y  la lucha emprendida por muchas de ellas para conseguir en mayor o menor medida que sus hijos sean entendidos y atendidos de la forma adecuada que, creemos, por derecho debido a sus características especiales, les corresponden.